España – Argentina, la gran final del Mundial 2026 tras la milagrosa remontada de la Albiceleste ante Inglaterra
Ya sabe España a quién tendrá enfrente el próximo domingo en Nueva York: Argentina defenderá su corona en la gran final del Mundial 2026 tras eliminar a Inglaterra con una remontada —otra más— milagrosa. Los cambios y un inspirado Leo Messi que repartió dos asistencias cruciales condenaron a los Three Lions, que pasaron de ganar 0-1 a perder 2-1 en menos de 10 minutos, tras los goles de Enzo Fernández y Lautaro Martínez. Habrá un España – Argentina, la Finalissima que nunca fue, por la gloria mundial.
La previa del encuentro estuvo marcada por el deseo común de centrar la atención en el fútbol, y no en revivir el conflicto por la soberanía de las islas Malvinas –excepto la vicepresidenta argentina, que calificó a los ingleses de «piratas usurpadores»– pero la idea duró menos de tres minutos.
Una falta de Enzo Fernández sobre Anderson hizo saltar a Bellingham, protagonista de la primera tangana y actor recurrente en las posteriores. Y es que el plan de la ‘Scaloneta’ pasaba ineludiblemente por desesperar a los Tres Leones, sin dudar jamás en dejar la pierna tras una entrada, o aprovechar un forcejeo para dejar recados poco elegantes.
Con esa tónica se llegó al primer parón de hidratación, tras el que el combinado europeo prolongó su dominio con mucho ruido y pocas nueces, ya que el Dibu Martínez ni había roto a sudar cumplida la media hora. Tras la primera amarilla del partido –a Anderson por una falta sobre Messi– llegó también la primera gran ocasión, en un cañonazo de Enzo desde fuera del área que se marchó fuera a centímetros del travesaño.
Sin mayor alteración antes del descanso, el paso por los vestuarios espoleó al combinado sudamericano, que avisó en los compases iniciales del segundo acto con un doble intento de Julián Álvarez tras internarse en territorio inglés. El primero lo rechazó Pickford y el segundo golpeó contra el lateral de la red.
Estaba mejor Argentina, que adelantó las líneas y buscó las cosquillas de los británicos, pero al desprotegerse, la Albiceleste acabó por mostrar sus debilidades. En el minuto 55, los de Tuchel salieron al contragolpe, buscando a Morgan Rogers en la banda derecha. Cuando el del Aston Villa recibió, levantó la cabeza y encontró el desmarque de Anthony Gordon, a quien le puso un centro tenso a media altura. Nahuel Molina se lo comió y el nuevo fichaje del FC Barcelona puso por delante de primeras al cuadro europeo.
La ‘Scaloneta’, por supuesto, nunca bajó los brazos, y justo antes del parón publicitario del segundo tiempo pudo igualar el encuentro a través de un centro de Leo Messi para Nico González, cuyo remate obligó a Pickford a reaccionar con reflejos felinos. Inglaterra se fue echando cada vez más atrás, olvidándose de la posesión, el control o cualquier ataque. El aluvión no cesó, y Alexis Mac Allister pudo anotar con dos remates consecutivos, que se estrellaron en el palo y en el guardameta rival respectivamente.
El búnker inglés cedió en el minuto 85, en una jugada ensayada en la que Messi, tras un córner corto, encontró completamente solo en la frontal del área a Enzo Fernández, que cargó la pierna y mando el esférico al fondo de la red. No reaccionaron los ingleses, y el castigo acabó siendo doble. Ya en el descuento, de nuevo Messi, encaró por la banda derecha, y colgó el cuero con la zurda, directamente a la cabeza de un Lautaro Martínez muy liberado que no tuvo problemas para anotar un gol que ya es parte de la leyenda futbolística de la selección argentina.
Cuando los ingleses quisieron salir de la cueva, ya era tarde, pues Argentina no dejó correr el balón, avisando a España, a quien se enfrentará en la final, de que tiene bien entrenadas las tácticas grises de los últimos minutos. Las lágrimas de ambos bandos, tristes las inglesas y alegres las argentinas, fueron el resultado final de la batalla de Atlanta.

