MINJUSDH socializa Plan Integral de Deshacinamiento y Seguridad para los Centros Juveniles de Diagnóstico y Rehabilitación
Con el objetivo de asegurar la rehabilitación y resocialización de los adolescentes en conflicto con la ley penal, el Ministerio de Justicia y Derechos Humanos (MINJUSDH), a través del Programa Nacional de Centros Juveniles (Pronacej), implementará el Plan Integral de Deshacinamiento y Seguridad para los Centros Juveniles de Diagnóstico y Rehabilitación.
La medida es una respuesta al incremento del hacinamiento registrado en los centros juveniles, que actualmente alcanza su nivel más alto de los últimos años. Los establecimientos con mayor sobrepoblación son el CJDR Trujillo, con un hacinamiento del 143.4%; el CJDR Pucallpa, con 75.45%; y el CJDR Chiclayo, con 27.78%.
La viceministra de Justicia, Shadia Valdez Tejada, junto al director ejecutivo del Programa Nacional de Centros Juveniles (Pronacej), Luis Vega Marroquín, socializó el Plan Integral para Centros Juveniles con el jefe de Programa para las Personas Privadas de la Libertad de la Defensoría del Pueblo, Juan José Velásquez Huerta.
Vega Marroquín indicó que, de no adoptarse acciones inmediatas, la situación podría generar mayores riesgos para la seguridad al interior de los centros juveniles, incrementar la exposición de los adolescentes al contagio criminógeno y propiciar hechos de violencia, y otras alteraciones del orden.
Frente a este escenario, el Plan Integral contempla seis líneas de intervención a ejecutarse en un plazo de 180 días. Entre las principales acciones figura la promoción de solicitudes de variación de la medida socioeducativa cuando corresponda legalmente, así como el fortalecimiento del servicio de asesoramiento y defensa legal de los adolescentes.
Asimismo, se ampliará y optimizará la capacidad de albergue en dos etapas. La primera comprende la evaluación para el traslado y redistribución de adolescentes entre los distintos centros juveniles, medida que ya permitió el traslado de 62 adolescentes desde el CJDR Trujillo. La segunda etapa contempla la adecuación, habilitación y optimización de ambientes, lo que permitirá incorporar siete nuevos espacios con capacidad para albergar a 230 adolescentes: 150 en Lima y 80 en Pucallpa.
El Plan Integral también prioriza la prevención del contagio criminógeno a través de la especialización de los centros juveniles para adolescentes con perfiles de riesgo bajo y medio. Asimismo, se fortalecerán las condiciones de trabajo de los agentes de seguridad y se ejecutarán mejoras en la infraestructura y el equipamiento de los centros juveniles.
La viceministra Valdez Tejada reafirmó que el Sector continuará trabajando hasta el último día viabilizando medidas que permitan que los Centros Juveniles puedan ser espacios que garanticen condiciones adecuadas para la rehabilitación y reinserción social de los adolescentes en conflicto con la ley penal.

